Un equipo de investigación del Instituto Coreano de Maquinaria (한국기계연구원, KIMM) anunció que ha desarrollado una tecnología de purificación del aire para automóviles que elimina partículas finas y polvo de frenos del aire circundante mientras el vehículo está en marcha. En las evaluaciones de rendimiento, el captador de tipo rejilla eliminó más del 95 % de las partículas ultrafinas (PM 2.5) y más del 99 % de las partículas finas (PM 2.5–10) al circular a 30 km/h. Según el artículo, este rendimiento se mantuvo también a 50 km/h, y un solo vehículo purificó unos 1.800 m³ de aire por hora.

Antecedentes y contexto

Esta tecnología se presentó como uno de los principales logros de AirFive, una de las cinco marcas insignia de KIMM. El equipo de investigación estuvo dirigido por Han Bang-woo, director del Laboratorio de Investigación del Medio Urbano, perteneciente a la División de Investigación de Energía Limpia y Medio Ambiente. El objetivo de la tecnología es utilizar los vehículos que circulan por las ciudades como dispositivos de purificación del aire para reducir el polvo de las inmediaciones de las carreteras y las partículas generadas por el desgaste de los frenos.

El método de purificación varía según el estado del vehículo. Mientras está en marcha, se aplican tecnologías de captación de tipo rejilla y de pinza de freno; para purificar el aire mientras está estacionado, se incluye tecnología de transmisión inalámbrica de energía. Sin embargo, las tasas concretas de eliminación y el volumen de aire purificado por hora que presenta el artículo corresponden a los resultados de la evaluación del captador de tipo rejilla. No se indican cifras específicas sobre la purificación durante el estacionamiento ni sobre el captador de pinza de freno.

El equipo instaló la tecnología en modelos de vehículos como el Kia Carnival y el Hyundai Sonata para comprobar su rendimiento y viabilidad. Los resultados de la investigación se publicaron en revistas científicas internacionales como Tribology International y Atmosphere, y se presentaron numerosas solicitudes de patente en varios países, entre ellos Corea del Sur, Estados Unidos y Alemania. Esto significa que se llevaron a cabo investigaciones y se presentaron solicitudes de patente, pero no que la tecnología ya se haya incorporado a modelos concretos ni que haya comenzado su venta comercial.

Qué significa esta noticia

La posibilidad que plantea esta tecnología es que los automóviles, además de transportar personas y mercancías, puedan utilizarse como dispositivos que purifican el aire circundante mientras se desplazan. También se presentó el resultado de la evaluación según el cual un vehículo purifica unos 1.800 m³ de aire por hora, pero esa cifra por sí sola no permite determinar cuánto podría cambiar la calidad del aire de toda una ciudad. Para ello también se necesita información sobre cuántos vehículos se utilizarían realmente, cuánto circularían y cómo se mantendría su rendimiento en las condiciones de las carreteras.

Por ejemplo, si un vehículo equipado con esta tecnología circulara por una carretera urbana, podría contribuir a reducir el polvo del aire que lo rodea. Sin embargo, se trata de una hipótesis basada en el funcionamiento de la tecnología y en los resultados de las evaluaciones. El texto original no responde qué volumen de aire se vería afectado en carreteras reales ni cómo influirían otros vehículos o el entorno.

En particular, conviene distinguir entre las tasas de eliminación comprobadas en las evaluaciones y los resultados que podrían obtenerse de forma continuada en condiciones reales de circulación. El artículo presenta el rendimiento del captador de tipo rejilla a 30 y 50 km/h, pero no explica si se mantiene tras un uso prolongado ni con qué frecuencia habría que realizar el mantenimiento de los componentes de captación. Para valorar el efecto que la comercialización podría tener en la mejora de la calidad del aire urbano, es necesario disponer de esta información.

Hechos confirmados y cuestiones aún desconocidas

Hechos confirmados

  • El equipo de investigación de KIMM anunció que ha desarrollado una tecnología de purificación del aire para automóviles que elimina partículas finas y polvo de frenos del aire circundante mientras el vehículo está en marcha.
  • En las evaluaciones, el captador de tipo rejilla eliminó más del 95 % de PM 2.5 y más del 99 % de PM 2.5–10 al circular a 30 km/h. Según el artículo, mantuvo el mismo rendimiento también a 50 km/h.
  • Se indicó que un vehículo purifica unos 1.800 m³ de aire por hora.
  • La tecnología se instaló en modelos de vehículos como el Kia Carnival y el Hyundai Sonata para comprobar su rendimiento y viabilidad.
  • Los resultados de la investigación se publicaron en revistas científicas internacionales y se presentaron solicitudes de patente en varios países.

Cuestiones aún desconocidas

  • No se indica cuándo se comercializará la tecnología ni a qué vehículos se prevé aplicarla.
  • Se desconoce cómo se mantendrá el rendimiento tras un uso prolongado en condiciones reales de carretera.
  • El texto original no informa sobre los costes de mantenimiento y gestión ni sobre la frecuencia necesaria de mantenimiento.
  • No se han confirmado cifras específicas de rendimiento para la purificación durante el estacionamiento ni para el captador de pinza de freno.

Qué puede comprobar el lector

  • Conviene comprobar si se hacen públicos los modelos a los que se aplicaría la tecnología o los planes de comercialización. Instalarla en vehículos de investigación para comprobar su viabilidad y venderla o aplicarla efectivamente son etapas distintas.
  • Si se encuentra información sobre el producto o los vehículos en los que se aplicaría, puede comprobarse en qué condiciones se midieron las cifras de rendimiento y si se distinguen los resultados durante la circulación de los obtenidos mientras el vehículo está estacionado.
  • Si se está considerando comprar o utilizar un vehículo, también conviene comprobar si se han publicado datos sobre el rendimiento a largo plazo, las instrucciones de mantenimiento de los componentes de captación y los costes de mantenimiento.